Ọ̀bà, esposa de Ṣàngó, sigue un consejo malintencionado para recuperar el amor de su marido. Un relato sobre la confianza, los celos y el engaño.
Ṣàngó tenía varias esposas. Ọ̀bà era la más fiel y la más trabajadora, pero sentía que el corazón de su marido estaba con Ọ̀ṣun, que lo seducía con su belleza y con la comida que le preparaba.
Un día, Ọ̀bà le preguntó a Ọ̀ṣun cuál era su secreto. Ọ̀ṣun, con una sonrisa, le dijo que una vez se había cortado una oreja y la había cocinado en la sopa de Ṣàngó, y que desde entonces él no podía separarse de ella. Mientras hablaba, llevaba un pañuelo atado a la cabeza que le cubría las orejas.
Ọ̀bà le creyó. Se cortó una oreja y la puso en el guiso de su marido. Cuando Ṣàngó vio la oreja flotando en el plato, se llenó de asco y de rabia y echó a Ọ̀bà de su casa. Ọ̀bà comprendió el engaño demasiado tarde.
Avergonzada, Ọ̀bà se alejó y se convirtió en un río. Ọ̀ṣun también es un río, y la tradición dice que, donde las aguas del río Ọ̀bà se encuentran con las del río Ọ̀ṣun, la corriente se agita, como si las dos rivales siguieran peleando.
Qué enseña
El amor no se compra con sacrificios que destruyen a quien los hace. El relato advierte contra seguir consejos de alguien con intereses propios y muestra el costo de los celos. En el culto, explica la enemistad ritual entre Ọ̀bà y Ọ̀ṣun: sus ofrendas no se colocan juntas.
Variantes
- En algunas versiones yorùbá, quien engaña a Ọ̀bà no es Ọ̀ṣun sino Ọ̀ya.
- En Cuba, Obba se asocia con la fidelidad conyugal y con el cementerio, y su culto es poco frecuente.
- La confluencia turbulenta de los ríos Ọ̀bà y Ọ̀ṣun en Nigeria se cita como prueba viva del relato.
Redacción propia basada en las fuentes citadas. Los patakíes se transmiten oralmente y cambian según la ciudad, el linaje y el país.
Fuentes
- Verger, Pierre Fatumbi. Orixás: deuses iorubás na África e no Novo Mundo. Corrupio, 1981.
- Bolívar Aróstegui, Natalia. Los orishas en Cuba. Ediciones Unión, La Habana, 1990.